Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta cine. Mostrar todas las entradas

miércoles, 10 de marzo de 2010

DE PADRES Y CÓMICOS

Cosa rara en mí y en la mayoría de los actores cuando asistimos a un estreno: ayer lo disfruté.

A veces porque eres partícipe y los nervios no te dejan, otras porque todavía no te sientes dentro de la profesión y eso de los estrenos tiene mucho valor, y las más porque en los estrenos la gente se pone rara, te pasa de todo por el cuerpo menos la serenidad y relax suficiente como para disfrutar de la peli o la obra... El caso es que ayer sí.

La compañía hace mucho, y yo iba bien acompañado, y además al llegar al cine vi a muchos compañeros y amigos muy queridos. Entre otros mis "Aida" (Carmen Machi es la chica de la peli), Pepe, Paco, Ana, Pepa, Miren... Muchos.

Lo primero que vi al entrar en la sala fue la cara de Emilio, el director. Siento por Emilio Aragón mucho afecto y mucha admiración. Y desde ayer con su trabajo en "Pájaros de papel" todavía más. Veía a Emilio desde la pantalla, donde se proyectaba el photocall de fuera... Le vi emocionado. Me parecieron los nervios de compartir un trabajo del que se sentía satisfecho, el nervio generoso de quien hace una fiesta de cumpleaños. Una celebración. Fue mi sensación. Hubo casualidades que me iban emocionando.

El siguiente rostro fue el de Mario Casas, “Juanillo” para mí. Íbamos a ver en breve una peli sobre cómicos, sobre la guerra y eso a él y a mí, tras nuestra aventura en "La Mula", nos suena. Busqué a Virpink, y como siempre vi a todo el mundo menos a ella. Mi asiento estaba ocupado, pero si es por Kira Miró no importa.

Y llegó el arte. Me emocioné con la maravillosa composición de Lluis Homar. Y me fui quedando prendado cada vez más de Imanol Arias. En la secuencia que habla sobre la pérdida del hijo me ganó. ¡Qué grande!
Fernando Castets es un ser que lleva la poética y la verdad como un boli de dos colores. Que guión tan bonito. Todo me gustó. Hay tanto amor, tanto trabajo y tanta complicidad en toda la película.
Disfruté con Carmen (momentazos con Imanol y momentazos cantando el "Ensendedor"), con Roger… Con todos la verdad. Con los números cómicos, con la luz de la peli. No quiero desvelar nada pero desde la aparición de Franco hasta el final te tiene en un ¡ay!

A mí me pasó lo mejor que me puede pasar, me inspiró. Me entraron ganas de hacer, de crear, de acertar, de compartir, de equivocarme y de seguir en la aventura. Me acordé de hace dos años, cuando estrenamos en teatro "Que viene Richi". Fue otro estreno precioso, con los nervios del teatro y de hacer un prota cómico... Todo salió genial aquella noche y al acabar la función tuve un afectuoso encuentro con el maestro Emilio Aragón “Miliki “: Felicidades, pero a seguir trabajando y que no se te suba nunca a la cabeza. No lo olvidaré jamás.
Hay una gran carga de profundidad en "Pájaros de papel". La capacidad del ser humano de superar el dolor, de transferir, de buscar una referencia paterna. De canalizar desde el trabajo. Un trabajo de artistas. Tengo el resto de mi vida para seguir mejorando. Honestamente, es una suerte que aun queden referencias. ¡Ea!

viernes, 5 de febrero de 2010

LAS RISAS DE AYER…

…y de anteayer y del otro. Últimamente parece que o yo miro de manera más limpia o mi esfuerzo por mejorar me ha traído buena gente al encuentro.

Me gustaría hablar de Cecilia y el curso de Will, de mis compis de Aida,… pero es tanto que empezaré por anoche mismo.

Anoche bajaba la cuesta de la calle Amaniel acompañado de Pepa Rus. Llovía, era tarde y hoy madrugaba, pero yo, y creo ella, estaba feliz. Dije muy bajito: "Mira Pepa, un taxi". De repente el taxi paró. Como si nos hubiera oído. Pepa: "No me lo puedo creer". Le dije que se metiera ella y se despidió con una gran sonrisa. Es una actriz increíble y creo que una gran trágica, porque es de una verdad y una intuición mezclada con pasión y comicidad que la hace genuina y grande. Admiro mucho a la gente con arte.

PEPA, que está feliz porque va a hacer un papel en la Princesa de Eboli y un "Subproducto de Benjie" (Los cortos de moda de mi hermano Benjamin.)

Ya solo, camino de casa, volví a experimentar esa sensación de confianza que durante tanto tiempo me había sido negada. Siempre tuve más sensación de amenaza que de confianza. Pero por suerte también he tenido siempre una gran pasión por el cine y por vivir, por buscar la llave que me abriera una nueva puerta y alejarme de la amenaza. Y la insistencia se convirtió en modo de vida y de repente, la amenaza, desapareció.
No se puede hablar de felicidad, nos rodea tanto y tantos que decirse feliz no lo entiendo. Pero si me siento más libre y hay una rendija de aire en mis pensamientos por donde entra la confianza. Casi todo es gracias al amor. (Gracias. SI)

Ayer volví a disfrutar del encuentro de mis compañeros de la mula. María, Suquet, Octavio, Peterwinona y ese ser llamado Ber. Nos reímos montón-montón. ¡Son tan especiales! Están agarrados a la vida. Me han prometido jalearme el próximo 14, donde Javier Godino y yo tenemos una misión muy difícil pero que nos hace mucha ilusión. Gracias Buenafuente por confiar. Y gracias Rosa y Sergio por la paciencia.


En "MATILDA" el precioso local de Mayte, los muleros y las risas de ayer...


De nuevo tendría que hablar de otra historia y de la alegría de ir encontrando buena gente por este nuevo camino pero creo que eso ya es otro capítulo.
Bajo la supervisión de Radford, dos seres maravillosos como Mario Casas y María Valverde repasan su texto. Mientras Pepa y yo, como el Chato y la Pepi, bailamos.

domingo, 8 de noviembre de 2009

PETERWINONA


Grandes momentos, grandes compañeros. LA MULA.

La última toma de la terminada -pero no terminada- película LA MULA, la realizó IGNACIO MATEOS-VIVANCOS, un joven actor que ha estado desde su primer hasta su último día de rodaje haciendo de mulero.




Como todo el resto del equipo ha cumplido con creces su cometido. El suyo, ser actor. Apenas ha tenido frases, apenas quedará claro en la película de donde viene este mulero, a donde va, si es hermano de otro de los muleros y que le ha pasado antes o después para estar en medio de una guerra en la que no quería participar.
Ignacio, Nacho, PETERWINONA para los amigos (Peter porque la ropa de acemilero de la guerra le quedaba, al ser su aspecto pequeñito y frágil, como si fuera una especie de duende o Peter Pan. Winona por sus ojos, igual que los de la Ryder) tuvo el último plano de la película, totalmente agotado junto a la pequeña TAVI, tirando de las bestias.
Su papel era pequeñito pero, por estas cosas del cine, el prota, un mulero, siempre tenía de fondo a otros cuatro o cinco compañeros y él tenía que estar ahí. Su papel era pequeñito pero su corazón enorme, al igual que el resto de los actores que han hecho esta peli.


Les he visto disfrutar las siete semanas que nuestro gran director MICHAEL RADFORD ha dirigido. Todos se han dejado la piel estudiando la guerra, conociendo el mundo de los animales, disciplinándose en estar flacos, en los acentos, en crear relación, en mil detalles que uno no ve a menudo. Y desde un sitio en principio muy poco brillante, el de actor de reparto del reparto. Sin embargo, Michael es un director extraordinario y generoso hasta con la figurante que se sienta al lado de MARÍA VALVERDE en el baile.

Y así han sido esas siete semanas. Desde el actor que venía un día, hasta el que estaba toda la película, todos dándolo todo. Preguntando, indagando, ensayando en las esquinas del hotel, repasando textos a las seis de la mañana, mirando de reojo al compañero para buscar su ok. Ha sido el regalo de esta profesión. Desde los chavales del pueblo que han hecho de conductores, hasta el gran anfitrión MARIO CASAS, en las Adelfas, con una alegría siempre para todos, como cuando nos enseñaba, de extranjis, algún momento brillante de la peli. ¡Qué grande Mario! Lo que ha vivido Mario, lo que hemos vivido…



Llamo a mis padres, hijos de quienes vivieron la guerra civil y no salen de su asombro de lo que les cuento. En este momento de texto, me contengo. Vuelvo a Peterwinona.


Peterwinona –Nacho-, y el resto de muleros, Mario, CHIQUI, Tavi, MINGO, CARROZA, yo mismo, podemos querernos y cuidarnos, formar equipo a pesar de no ser más distintos. ¡Qué alegría que todos los actores hayamos estado tan unidos y hayamos sido tan coherentes!

En la película, el Churri (Jesús Carroza) muere por sus ideales. Los rojos pierden la guerra, pero Castro (Mario Casas) pierde a su mejor amigo, a su hermano. Castro ya no quiere medallas, no quiere nada, salvo la libertad. Y esa libertad, por desgracia, sólo puede ser interior.
El Chato (yo) y él se quedan solos, en un país devastado, desolado, destruido. En la ignorancia, sin saber leer ni escribir, sin que nadie les explique, sin entender el por qué de esa guerra que les pilló mientras trabajaban el campo para el señorito. Y aún así Castro y el Chato siguen adelante. Solos, con el apoyo de quienes también creen en la libertad y en el hombre.
Los actores terminamos la película dando lo mejor de nosotros mismos, sin saber por qué los productores no se ponen de acuerdo entre ellos, como en la guerra. La terminamos sin Michael y deseamos que pueda volver y terminar esas cuatro secuencias, pero teníamos que respetar al resto de productoras y equipo y acabarlas. Como los muleros, en medio, apretados, devastados por una guerra sin sentido.

¿Cómo es posible que un actor de reparto, y digo Peterwinona como podría haber dicho cualquiera de los otros 84 actores, con un dinerillo base por sesión, que apenas va a arañar un poquito de papel en la película, se esfuerce y se deje tanto y sea tan generoso y quienes están produciendo una película de tantos millones de euros no puedan llegar a un acuerdo?
¿Cómo es posible hablar de los que vivieron la guerra, de los que murieron, de las víctimas, de los que siguieron adelante en un país sin libertad, de la búsqueda de esa misma libertad aunque fuera en los ojos de tu amigo -en mi caso en los ojos de Mario cada vez que las fuerzas me fallaban-, cómo es posible hablar de todo eso sin buscar tu parte más generosa, humilde y digna y hacerlo desde el amor y la conciliación?
Estoy seguro que todos amaban el proyecto, por eso es más doloroso no entender sus desacuerdos. No lo entiendo.

Solo sé que Peterwinona, como todos, ahí ha estado. Arrastrando su mula, deseando la vuelta de Michael, pero respetando el trabajo de todos, representantes, unión, productores,… y tirando y tirando y tirando de la mula. Y tirando de la mula. Que por cierto, Valentina, la verdadera. Murió a mitad de rodaje.