jueves, 22 de abril de 2010

Grande Jorge Calvo

(Jorge, actor inmenso y total es el principal artífice, junto al gran Martret, del gran show-fiesta "¡Qué Maravilla!")

Si tienes hoy algo mas -algo menos- de 40, te puedes sentir contento porque dicen que son los nuevos treinta y que desde hace diez, tipo grupo "Friends", son como veinteañeros de ciudad. Es decir, que si tienes cuarenta tienes más posibilidades de vida que antaño.
A saber: tienes la opción mala (estar muerto), la casi mala (estar como muerto), la regular (desconcertado entre muertos), la opción de siempre (ya sabes, vivir de acuerdo con tu edad), la buena (estar vivo), la súper-buena (sentirte vivo) y luego la opción de la que hablaba al principio. Yo la llamo la opción Vladimir.

Si naciste tipo finales sesenta en una ciudad pequeña o en una barriada, seguramente tengas el arraigo de las anteriores generaciones, es decir, tus padres son hijos de la censura cincuenta y jóvenes del mayo francés. Y si tus abuelos –seguro- andaban cerca, habrás comprendido la post guerra y las fatigas. O sea que fuiste un niño criado a la antigua pero que dijo adiós a Franco. Que en el cole pasaron de los profes franquistas a las profas progres...

Y cuando nació el color viste con más ojos que Ana Torrent la época disco y el destape. Descubriste los amores prohibidos cuando eran de verdad prohibidos, y habrás visto desaparecer, con tus yayos, mucho mundo. Y nacer otros.

Conocerías la movida por el olor de la coca que llegaba a tu barrio y por la tele de Lolo Rico. Te gustaría el rapado de los lados de Alaska y el cine raro español, y el de teenagers americanos (que nunca fuiste). Y llegarías resabiado pero muy, muy inocente a la gran ciudad. Has vivido desde "Me siento extraña" y "El sacerdote" a "Little Shunshine" y Thomas Anderson. Del “Amor Amor” de Lolita a las peleas de Bjork y de “Fama” al Lobo Estepario. Y entre Bergmans y “Todo sobre mi madre”, un aarg del “Cuore”.
Has conocido los cines de reestreno de colas kilométricas para ver "El coloso en llamas" y "Tiburón" y conocerás desde “Avatar” hasta el fin de las salas de la Gran Vía. ¡Qué pena!

De cuando ponías la tele por la mañana y había moscas al levantarte, a la TDT con miles de canales. Del quedar a las ocho cerca de una cabina por si acaso, al iPhone táctil con el Wasup, el Variety digital y el IMDB. De aprender inglés en casete, a la a la WII FEET PLUS. ¡Ay! amigo, del olor del rotulador “CARIOCA”, a no necesitar más un rotulador. Y así, hasta el infinito...
Pues si eres artista puedes ser un joven de 40 -que son 30 como 20- en plena creatividad. Y a la vez, por esos 40 tan fuertes, tener 120. (Déjame entrar...)

Niños viejos, artistas inocentes, en continuo reciclaje. Tus peores enemigos no te dan miedo porque sabes que eres un superviviente total. Así, pienso que hubo una época oscura, otra de lucha, una de la aparición del color. Los modernos, una movida, una post movida, un cabaretismo, después un gran vacío legal, los smiles y un pastillerismo, luego un teatro independiente, un…, un..., un... Y ahora por fin, Vladimir. ¡Qué maravilla!
Afortunadamente nos esperan los años dinosaurios, los años de la extinción. La época "YOUTUBE público y mira ahora". Ahora que parece que ya no vale nada de lo anterior salvo para homenajearlo. Todo produce risa, miedo, nostalgia pero nada produce presente. Se acaba la tele convencional, el cine convencional y hasta los cd. Se acabó el mundo de siempre. A partir de este momento solo quedarán los grandes comprometidos y descarnados con su arte y los más frívolos.
Y el gran Jorge Calvo es lo más de los dos. Siempre disfruto del arte de Martrett, de Vivian y de mi gran Jorge Calvo. Isaías ya es el puente de unión y el emergente de todo lo que faltaba por subir a la palestra. El perfecto ejemplo de que nada más free para el ser humano que utilizar la tecnología punta de Internet para bajarse un número de "Casa Flora". ¡Qué maravilla!


Como siempre, generosisimo, el anfitrión tiende sus brazos. Con ese gesto invita al aplauso y se entrega al invitado. Es muy grande.




Dos grandes actores, dos grandes amigos. Rocío Calvo y Raul Jimenez estuvieron cerquita mío en la fiesta Maravilla.


Este momentazo fue antológico. De entre el publico, sale la invitada sorpresa, Alaska. Fué impacto total. Estuvieron geniales y ella tuvo momentos de showoman , únicos. Mi hermano Benji estaba con los ojos como platos, literalmente, flipando. Yo haciendo fotos como un paparazzo entre el publico.


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